El aceite de oliva picual es la variedad típica de Jaén. Es la aceituna más importante de todas las variedades que existen: representa el 20 % del olivar mundial y el 50 % del olivar español.
Andalucía es la primera región productora de aceituna picual del mundo.
La aceituna picual madura entre la segunda semana de noviembre y la tercera de diciembre, y el aceite que se obtiene de ella está considerado el más estable que existe. Esto se debe a su elevada carga de antioxidantes naturales, que evitan que se enrancie, y a su alto contenido en polifenoles.
Una de las grandes cualidades del aceite picual es su resistencia a la oxidación, al enranciamiento y a las altas temperaturas de cocinado. Además, es muy rico en ácido oleico, que contribuye a reducir el colesterol malo (LDL) y a aumentar el bueno (HDL): por eso el aceite picual es muy recomendable para las personas con el colesterol alto. Gracias a sus polifenoles, también ayuda a limitar la oxidación de las grasas que circulan por la sangre.
En definitiva, la picual es una de las variedades de aceite de oliva más saludables.
En boca y en nariz se distinguen dos familias de aceites picuales. Por un lado, los aceites de llano, con mucho cuerpo y generalmente amargos, con un ligero sabor a madera. Por otro, los aceites de montaña, más suaves, con una nota fresca y agradable. El aceite de Finca el Trueno pertenece a esta segunda familia: agradable y fresco, recuerda a fruta verde, hierba recién cortada, tomate y almendra, con un amargor y un picor sutiles.
Esta variedad está amparada por las denominaciones de origen Sierra Mágina y Sierra de Segura.
El aceite de oliva picual es perfecto para:
- el desayuno, en tostadas con tomate natural;
- aliñar ensaladas (lechuga, tomate…): un buen chorro de aceite picual realza las verduras más sosas;
- los guisos largos;
- conservar embutidos, carnes, quesos y conservas en general, gracias a su gran estabilidad;
- freír, rebozar y cualquier uso a alta temperatura.